El valor de las cortinas forestales en Patagonia

Las cortinas forestales son árboles plantados, generalmente en una o dos filas perpendiculares a los vientos dominantes, que pueden variar en su diseño de acuerdo a las características de las especies de árboles a utilizar, de los cultivos agrícolas a proteger y de la velocidad del viento durante el período de crecimiento de los cultivos o la formación de sus frutos.

Cada cultivo tiene una resistencia diferente al viento, hay cultivos muy sensibles como frutas finas, vid, hortalizas de hojas, frutales, que requieren mayor reducción de la velocidad del viento y, por lo tanto, se deben proteger con cortinas más cerradas o densas; otros intermedios como las pasturas y, por último, cultivos más resistentes como las hortalizas de bulbo o raíz que se pueden proteger con cortinas más abiertas o menos densas.

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Los vientos aceleran la pérdida de agua del suelo y la voladura de la capa superficial del mismo, que es la que más nutrientes presenta, además produce una mayor transpiración en las plantas provocando un estrés hídrico. Estas zonas se caracterizan por la escasez de precipitaciones y los fuertes vientos. La falta de agua de lluvia se puede compensar con el riego, pero para que éste sea más eficiente se debe complementar con las cortinas forestales. Con ambos factores se lograrán los mejores resultados.

Los beneficios que se pueden obtener a partir de la instalación de cortinas forestales en un predio, son diversos:

  • La disminución de daños en los frutos producidos por golpeteo con las ramas por efecto del viento, lo que disminuye su valor comercial. Esto es común, por ejemplo, en perales, manzanos, cerezos.
  • El importante aumento en la producción o los rendimientos en algunos cultivos como en el de alfalfa y otras pasturas, cerezos, entre otros.
  • Hay cultivos que directamente no se pueden producir sin protección del viento, como es el caso de las frutillas.
  • Disminuyen la deriva de productos químicos aplicados a los cultivos, como pesticidas, evitando que afecten a predios vecinos. También favorece a los cultivos al disminuir la cantidad de polvo suspendido en el aire, el que depositado en su follaje disminuye la capacidad fotosintética.
  • Por otro lado, las cortinas cortaviento protegen no solo a los cultivos, sino también reparan del viento al ganado y les brinda sombra en los días más calurosos.
  • Las cortinas, además, incrementan la rentabilidad para el productor. No solo por los aumentos en la producción de los cultivos protegidos, sino también por los ingresos que se obtienen por los subsidios estatales a la forestación y los que se obtendrán por la venta o utilización de la madera y la leña.
  • Desde el punto de vista social, las cortinas forestales aportan al empleo de mano de obra, tanto para la plantación, mantención y aprovechamiento de las mismas, como en la industria de la madera.
  • Generan un microclima en los valles y colaboran en la mitigación del cambio climático, al fijar CO2 en su madera.
  • Por último se puede mencionar el embellecimiento del paisaje, la amortiguación de ruidos provenientes de las actividades humanas y la generación de hábitat para especies de aves y otro tipo de fauna favoreciendo así la biodiversidad.

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El Ingeniero Forestal Miguel M. Davel es integrante del Área de Planificación, Manejo y Uso Múltiple del Bosque del CIEFAP. Durante los últimos 13 años, ha llevado a cabo diferentes líneas de trabajo sobre cortinas forestales y sistemas silvopastoriles con álamos y sauces, en la región de los valles irrigados de la meseta en las provincias del Chubut, Río Negro, Neuquén y Santa Cruz, promoviendo una fuerte articulación territorial, la que permitió elaborar y difundir la sistematización de saberes y experiencias en publicaciones como los manuales: "Los álamos y los sauces en la región Patagónica"; "Cortinas Forestales de álamos y sauces en Gobernador Gregores, Santa Cruz" y "Cortinas Forestales de Álamos y Sauces en el Valle Superior del Río Chubut".

Actualmente, el investigador del CIEFAP lidera el proyecto estratégico, financiado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación (MINCyT), denominado “Sistemas de producción integrada agropecuaria y forestal en valles irrigados”, que se desarrolla en las provincias de Chubut, Rio Negro, Neuquén y Santa Cruz. Este proyecto tiene como objetivo general proponer paquetes tecnológicos para el desarrollo de sistemas silvopastoriles y agroforestales en forma de macizos y de cortinas forestales.

En el marco de este proyecto, durante el mes de diciembre pasado, se desarrolló un taller virtual con técnicos privados y de diversas instituciones del valle de Río Negro, con el objetivo de presentar y consensuar el diseño de cortinas cortaviento para la protección de diferentes cultivos de esta provincia y Neuquén (valles de los ríos Negro, Colorado y Neuquén), para luego transmitir esta información a productores y empresas de la región. Entre los resultados principales se definió seguir trabajando en conjunto en estos temas, agregar al área de estudio al valle del Limay y difundir los resultados y ampliar la discusión con productores y empresas.

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