Objetivo general:

Contribuir al fortalecimiento del sector foresto industrial a partir de incentivar el uso de la madera de raleo de pino ponderosa en la construcción de viviendas.

Marco conceptual:

Desarrollo (mín. 4.000 caracteres-máx. 6.000 caracteres con espacio)

La Patagonia cuenta con una superficie de plantaciones de pino ponderosa (Pinus ponderosa (Dougl. Ex Laws)) superior a 90.000 ha. Una porción importante de estas forestaciones requiere de la ejecución de raleos para asegurar madera de calidad al final del turno, mientras que una parte menor está entrando a la etapa de producción final obteniéndose materia prima de diámetros industriales.

El escenario a nivel regional indica una disponibilidad creciente de material proveniente de estas plantaciones, destacándose que un volumen importante de material está constituido por rollos de diámetros finos e intermedios originados en los raleos. En este sentido, la inexistencia de industrias de triturado en la región, como celulosa o tableros, induce a suponer que el uso principal de este material será en la industria del aserrío, estableciéndose el uso en la construcción como una de las alternativas que pueden generar una salida de mercado apropiada.


Considerando que el pino ponderosa tiene un período de formación de leño juvenil que alcanza los 20 primeros años de crecimiento y que las propiedades tecnológicas de este tipo de madera son inferiores a las de la madera madura, es necesario ajustar productos y procesos a estas características. De esta forma incorporar madera con altas proporciones de madera juvenil requiere desarrollar sistemas particulares adaptados a las propiedades tecnológicas del material, tales como menor densidad, elevada contracción longitudinal, mayor ángulo de grano y menores propiedades mecánicas en general. Ésta es, fundamentalmente, la oportunidad de desarrollo que se pretende abordar, ya que las propiedades de la materia prima de raleos condicionan su uso en productos tradicionales.

En términos generales, la madera como material de construcción ofrece ventajas múltiples, tales como alta resistencia a esfuerzos mecánicos pesando poco, facilidad para ser labrada con herramientas sencillas, es un material renovable, y posee excelentes propiedades térmicas y acústicas. Por otra parte, en la medida que la preocupación por el cambio climático crece, la madera se convierte en una opción aún más atractiva ya que es un material renovable. La gran desventaja que presenta este material es su origen orgánico. En términos específicos para la madera de pino ponderosa de la Patagonia, es imprescindible profundizar en el conocimiento como material para la construcción de tal forma de sacar el mayor provecho a sus virtudes y eludir los efectos de sus limitaciones.

Existen varios antecedentes de la utilización de madera de pino ponderosa en sistemas constructivos, entre los que se podrían mencionar las construcciones que realizan emprendimientos privados en la Provincia de Neuquén del tipo cabañeros, las experiencias de CORFONE SA con los “ladrillos de madera” o las nuevas viviendas con sistema de entramado que actualmente produce esta misma empresa o en Chubut COAMIFO. Sin embargo, estos sistemas tradicionales presentan serias limitaciones para incorporar madera de raleos por las características físicas y mecánicas de esta materia prima.

En este contexto, los problemas para incorporar sistemáticamente a la madera de pino ponderosa al mercado de la construcción siguen vigentes. En términos generales el uso de la madera en la vivienda en Argentina presenta escaso desarrollo de sus posibilidades, reiteradas veces por problemas relacionados a diseños deficientes o errores constructivos básicos. De hecho, este ha sido el principal motivo por el cual la Secretaría de Vivienda de la Nación considere como "viviendas no tradicionales" a las unidades fabricadas con madera, hecho por el cual continúa exigiendo el C.A.T. (Certificado de Aptitud Técnica) para las obras a financiar con fondos estatales.

El estigma negativo, la falta de cultura en la construcción con madera y la percepción generalizada que las viviendas de madera no tienen el mismas prestaciones que aquellas construidas con materiales tradicionales en “húmedo”, constituyen barreras a vencer para mejorar la inserción de la madera al mercado de la construcción.

Sin embargo, la creciente oferta de materia prima proveniente de las plantaciones patagónicas, en combinación con las características climáticas que habitualmente condicionan la construcción tradicional en húmedo constituyen oportunidades para encontrar nichos donde la madera de pino ponderosa se incorpore al mercado de la construcción de viviendas. La disponibilidad de información sobre las propiedades de madera de ponderosa, su comportamiento físico - mecánico, aspectos relacionados al procesamiento de la materia prima y secado en vinculación con criterios de uso, protección por diseño y procesos de montaje constituyen aspectos a abordar en el presente proyecto estratégico.

Se pretende trabajar en forma conjunta con actores del sector privado y técnicos de la empresa CORFONE SA para garantizar la incorporación de conocimientos y técnicas empíricas y tener una visión empresaria respecto al sistema constructivo y su potencial de mercado. La sinergia que se pretende generar tendría que tener un impacto positivo respecto al potencial de utilización del producto desarrollado, más aun considerando la flexibilidad de incorporación de materiales que se busca plantear.

 

 

Objetivo general:

Evaluar el comportamiento real del sistema desarrollado y lograr una certificación oficial del mismo.

Marco conceptual:

Este módulo, a pesar de estar situado como último dentro del proyecto estratégico, deber ser considerado como horizontal, ya que abarca diversas acciones desde el principio del proyecto estratégico hasta su finalización. De esta manera, durante las etapas de diseño y construcción, hay que tener la precaución de someter a prueba el funcionamiento del sistema, por lo tanto, la evaluación es un proceso sistemático que debe realizarse en todas las fases del desarrollo. Su propósito es recopilar información sobre las posibles falencias del sistema, con el fin de superarlas, tomando en cuenta tanto las características y el comportamiento de los elementos del mismo como la reacción de los usuarios cuando lo utilizan.

El Certificado de Aptitud Técnica (CAT) es un certificado que extiende la Dirección de Tecnología de la Subsecretaría de Vivienda de la Nación a todo sistema constructivo que sea considerado "no tradicional" por dicho organismo. Este certificado tiene su origen en la necesidad de regular, clasificar y aprobar aquellos sistemas constructivos no tradicionales que se implementan en planes de vivienda social, o en toda construcción financiada con fondos estatales.

Existen en el país desde hace varios años sistemas constructivos de madera que cuentan con el CAT. Sin embargo, en la mayoría de los casos se trata de sistemas de entramado análogos a los que se utilizan en la construcción tradicional norteamericana, hecho que pone de manifiesto que lo tradicional en otros países con experiencia de siglos, puede no serlo en el nuestro y que el uso de la madera en la edificación es uno de estos casos.

Adicionalmente, e independientemente de que la exigencia del CAT deba limitarse al sector de la vivienda social, muchos municipios de nuestro país exigen su presentación para aprobar un proyecto no tradicional, ya sea particular o privado.

Objetivo general:

Desarrollar un sistema constructivo para viviendas ajustado a las propiedades de la madera de raleos de pino ponderosa que cumpla con los requisitos de la normativa en vigencia, que presente ventajas desde el punto de vista térmico respecto a los sistemas constructivos tradicionales empleados en la región y que tenga flexibilidad respecto a la utilización de materiales para revestimientos y aislaciones.

Marco conceptual:

Las plantaciones de Pino Ponderosa (Pinus ponderosa (Dougl. Ex Laws)) en la Patagonia generan  un importante volumen de madera rolliza de pequeño diámetro producto de los primeros raleos. El material leñoso de estos rollos es casi en su totalidad madera juvenil, motivo por el cual presenta propiedades que condicionan la obtención de productos tradicionales, como madera aserrada, debido principalmente a la contracción que sufre durante el secado provocando elevadas deformaciones. Esta característica, sumada a las bajas propiedades mecánicas, frecuentemente genera su desestimación y rechazo por parte de profesionales y constructores para su empleo en obras y sistemas constructivos tradicionales, muchas veces incluso para construcciones temporarias como son los encofrados para hormigón.

Existen antecedentes sobre procedimientos prácticos que permiten minimizar las deformaciones de la madera juvenil durante el secado, que se basan en utilizar piezas que mantengan su simetría respecto al eje de la médula. Otra posibilidad es sujetar las piezas en uso con dispositivos que desarrollen una resistencia superior a los esfuerzos generados por las contracciones cuando tienden a deformarse, inclusive cuando la madera está seca y su juego hace que se deforme en diferentes épocas del año. Estos últimos procedimientos deben diseñarse y sistematizarse para poder extrapolarlos a una escala industrial.

Adicionalmente, en nuestro país, el empleo de la madera en la construcción está vinculado fundamentalmente a sus cualidades estéticas sin reparar, por ejemplo, en sus excelentes  propiedades térmicas. En términos generales, las necesidades de aislamiento térmico en las viviendas, aún hoy en Argentina, son subestimadas. Si bien existe normativa específica y vigente sobre este tema, en la práctica no suele aplicarse con rigor. Particularmente, la severidad del clima de la Región Patagónica provoca que la construcción tradicional no satisfaga los requerimientos normativos mínimos por amplio margen, lo cual deja a la construcción en madera en una posición privilegiada para aprovechar todo su potencial.

El problema de la baja eficiencia térmica en las construcciones tradicionales conduce a consumos de energía muy elevados para compensar las pérdidas ocasionadas por deficiencias en las envolventes. En trabajos previos de diferentes autores, se ha demostrado que existe un potencial de ahorro en gas para calefacción cercano al 70% del consumo actual. Esta reducción por adecuación edilicia es sensiblemente mayor a la que podría lograrse con programas enfocados en el comportamiento del usuario.

Por último, un sistema constructivo aumenta su eficacia en la medida que sea flexible. En este caso, el sistema que se pretende desarrollar tiene una estructura portante maciza, con altos atributos termo-acústicos, y que sirve de base para diferentes alternativas de confort con la incorporación de materiales diversos, tanto de origen local como nacional.

Objetivo general:

Ejecutar la construcción completa y montaje de un prototipo de vivienda con el sistema desarrollado que permita evaluar el comportamiento de sus componentes y realizar una proyección ajustada de estándares de calidad y costos.

Marco conceptual:

La construcción del prototipo permitirá moldear el producto final y da la posibilidad de efectuar diversas pruebas sobre atributos técnicos del sistema. Mientras más similar sea el mismo al producto real, mayor alcance y validez tendrá la evaluación. Por otra parte, el prototipo resulta especialmente importante en construcciones de madera debido al carácter higroscópico del material y su consecuencia en cambios dimensionales y deformaciones que pueden resultar críticos en uniones y juntas, además de la posibilidad de ataque de patógenos cuando el contenido de humedad de la madera supera determinados límites.

El CAT (Certificado de Aptitud Técnica) no avala el buen uso del sistema constructivo ni delimita las reglas del arte, por lo que su exigencia no reviste control alguno sobre el proceso constructivo ni sobre la calidad de la obra terminada. Por otro lado, el instructivo que reglamenta la tramitación del mismo establece que para que un sistema pueda ser aprobado para las zonas bioclimáticas V y VI (Región Andina y Patagónica) de la Norma IRAM Nº 11603, deben exhibirse referencias de utilización o un prototipo ejecutado en una de esas zonas, con una antigüedad de uso no inferior a un invierno completo.

Con la ejecución de este módulo se busca, además, realizar una acertada gestión de obra y  ajustar procedimientos de montaje con el objeto de lograr una correcta utilización del material y cumplir estándares de calidad y bienestar. Análogamente permite proyectar con mayor certeza aspectos económicos relacionados al mismo y proponer mejoras.

Destacados

jest tu

C I E F A P

Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico
Tel. + 54 9 2945 453948 / 452771 | Fax: int 209
info@ciefap.org.arhttp://ciefap.org.ar

 

© 2017 CIEFAP. All Rights Reserved.